NewsTeter #16 – sobre procrastinación, saturación, podcast y trenes de mercancías

Hola,

Esta es una historia sobre procrastinación, saturación, dudas existenciales y trenes de mercancías. Pero tranquila porque tiene final feliz: termina escuchando un podcast en la oficina. Y gritando ¡Eureka!

Espera, que te cuento:

Septiembre era el momento de volverte a escribir, y no noviembre. Lo sé. Pero cuando fui a hacerlo, mi bandeja de entrada se llenó de newsletters que también volvían y pensé en que a ti te pasaría lo mismo. Así que decidí dejarte descansar porque imaginé que tu correo estaría tan saturado como el mío.

Decidí darme 15 días de margen para retomar las NewsTeter. Y entonces la vida se me llevó por delante.

Y no es que pasase nada malo – toquemos madera – ni que no tuviese nada que contar, porque en realidad han pasado una y mil pequeñas cosas durante estos meses. Pero llegó un momento en el que estaba tan saturada por acumulación de tareas del día a día que no se me ocurría ni la primera frase que escribir.

Es curioso como a veces se nos hacen bola las cosas que nos gustan. Incluso las que son buenas para nosotras. Por ejemplo, a mí me encanta hacer las fotos de life style de producto: me relaja, me divierte, es una actividad súper creativa y hace que se me pase el tiempo en un abrir y cerrar de ojos. Pero últimamente se me atraganta el empezar. Porque ponerme a pensar en hacer todo ese trabajo previo que hay que organizar antes de disparar la cámara, me resulta agotador. Aunque luego, una vez preparado todo, disfrute muchísimo del momento. Es algo que me llama tanto la atención que le he preguntado a la gente que tengo alrededor y me han confirmado que también les pasa, aunque nadie me sepa explicar muy bien por qué.

¿Dejamos de hacer cosas que nos gustan y nos hacen bien porque iniciarlas y sacar tiempo para hacerlas es otro trabajo más? ¿Por qué me cuesta conseguir sacar un momento en el que sentarme a pensar y poder escribirte? Si es una cosa que me apetece hacer y que me parece enriquecedora.

Y entonces, la semana pasada en la oficina, me puse un podcast mientras daba de alta unas reposiciones que acaban de entrar por la puerta del almacén. Y nada más empezar el programa, escuché la metáfora perfecta para explicar lo que me había pasado a mí durante estos dos meses. Lo explicaban con esta frase: «septiembre nos ha pasado por encima como un tren de mercancías». Y continuaban con algo que me hizo reír en voz alta: «no hemos podido hacer más que vivir, que ya es bastante».

Estas dos visionarias son Estela Cebrián y Virginia de la Cruz y su podcast se llama Las Amigas Estupendas. Y lo que más gracia me hace es que precisamente ese capítulo que me hizo saltar en la silla al grito de «eso es lo que me ha pasado a mí», se llama «Casas» – te lo dejo enlazado aquí – y es una conversación divertidísima de 2 horas en torno al concepto de la casa, desde la psicología en torno al hogar al porno inmobiliario. Y como invitada estrella, Carmen Pacheco, a cuya newsletter Ola me enganché este verano. Como para no creer en el destino.

He hecho el firme propósito de no dejar que la vida me pase por encima de nuevo: ya sea para escribir, fotografiar, salir a dar uno de mis queridos baños de bosque, descansar o ponerme una crema en la cara. Que lo urgente no atropelle lo importante. ¿Te unes?


¿Te hago un mini resumen de dos meses? En el blog hay 4 entradas nuevas: las que más van a gustarte son en las que nos colamos en casa de Luciana, conocida en Instagram como @lechouchou, y en casa de Sigrid, a la que puedes encontrar como @sizhome. Si quieres algo más práctico, también hablamos de cambios en la decoración infantil para crearles un espacio propio a los niños en casa, y dedicamos un post del blog y una semana entera en Instagram a hablar de las luces indirectas y de su importancia para una casa acogedora y cálida. Y si me tengo que poner a hacerte un resumen de las novedades en la tienda durante estos dos meses, no terminamos: solo destaco que tenemos algunas marcas nuevas y que ya hemos dado pistoletazo de salida a la Navidad, que tenemos muchas ganas de lo bonito. ¿Y tú?


Tete.