NewsTeter #7

Hola,

Ya ha pasado un año. En aquel momento me parecía increíble que hubiésemos dado todos los pasos necesarios para subirnos a la furgo por fin y poner rumbo al Pirineo. Recuerdo los meses previos con cierto vértigo, tachando tareas de la lista de cosas pendientes y cumpliendo las fechas de cada trámite que formaba parte de aquel gigantesco proyecto de mover la empresa y nuestra vida a las montañas.

Un año, y el estrés y el miedo de aquellos días me parecen algo lejano, resumido en decenas de anécdotas que ahora contamos y de las que hemos aprendido a reírnos. Pero entonces… Entonces cada pequeño problema era un mundo. ¡Pero lo hicimos! Y llegamos a nuestra nueva casa y pusimos todo en marcha para que Liderlamp pudiese empezar a funcionar de nuevo.

Llevo aquí el tiempo suficiente para mirar atrás y poder hacer balance con cierta perspectiva. Y hoy quiero compartir contigo 5 cosas que he aprendido en mi primer año en el Pirineo.

1. Lo de que el tiempo pasa más despacio en el pueblo es un mito

De ésto me di cuenta casi nada más llegar. La vida es más tranquila, eso es cierto, pero los días siguen teniendo 24 horas y cada estación dura 3 meses, como en cualquier parte. Uno de los mayores miedos de la gente aquí era que no iba a llevar bien el invierno, que me iba a parecer larguísimo. Pues bien, no he notado una gran diferencia. Tanto es así que al poco tiempo de llegar tuve que sentarme con agenda y calendario, y pedirle ayuda a una amiga que es un genio organizativo, para poner un orden férreo a los días de la semana, porque no me daban las horas. Conseguí tener un poco de tiempo para mí cada día. Si te interesa, dímelo y te cuento cómo lo hice en otra NewsTeter.

2. Fluir es un arte

Al poco tiempo de ponerlo todo en marcha aquí comenzó el estado de alarma y con él, la incertidumbre. No hace falta entrar en detalles porque creo que es algo que nos afectó a todos como sociedad de la misma manera. A mí me paralizó durante un tiempo. Llegaba al pueblo con muchos proyectos laborales pero también personales, y con muchas ganas de empezar.

Tuve que aprender a aplazar mis planes. Parece sencillo de hacer – si no se puede, no se puede -, pero mentalmente fue un aprendizaje interesante. No quiere decir que me quedase mucho tiempo sin hacer nada, sino que dediqué mi tiempo a otras cosas y dejé lo incierto apartado, esperando a un futuro donde fuese realizable. Sin ansiedad, sin pena y sin arrepentimientos. Y de ésto saqué un lema: ocuparse para no preocuparse. ¿A ti te funciona?.

3. Tu mejor arma es tener un buen equipo

Si alguien me preguntase hoy qué es fundamental para sacar adelante tu proyecto o tu empresa no tendría duda en la respuesta: un buen equipo. Y ya no solo de cara a sacar adelante el trabajo sino por la tranquilidad personal de poder delegar y no tener que supervisar. A día de hoy sé que si necesito cogerme unos días, Liderlamp seguiría funcionando sin mí. Y eso me da una paz de espíritu que es impagable. Y no solo en una situación extrema, sino que me da la libertad de salirme un poco del día a día de la tienda y ponder dedicarme a otras cosas, como buscar marcas y productos nuevos, hacer fotos, grabar vídeos para redes… Todas esas cosas que son vitales para mí porque aportan valor a la tienda y que muchas veces la rutina de la empresa deja en un segundo plano.

4. Una cosa es ser una turista en la naturaleza y otra muy distinta vivir en ella

Llevo años viniendo a este pueblo, saliendo a pasear por el monte y haciendo rutas. Pero me ha hecho falta venir a vivir aquí para aprender a observar la naturaleza de otra manera. Tengo un lugar favorito al que voy paseando siempre que puedo: una cascada. Al hacer ese paseo casi a diario he dejado de mirar con ojos de turista y he empezado a ver. Cuando pasas por los mismos lugares de un bosque con frecuencia durante varias estaciones, aprendes a observar los ciclos, a ver cómo va cambiando el entorno. He aprendido a fijarme en las cosas pequeñas que seguramente antes pasaba por alto: flores, setas, mariposas… Es una de las cosas que más me han sorprendido y que más me gustan de vivir aquí. ¿Quién se lo iba a decir a esta urbanita?

5. Interioriza y no compartas

El «no compartas» suena raro, lo sé. Pero creo que tenemos automatizado el gesto de hacer una foto con el teléfono o la cámara cuando estamos en un momento especial o rodeados de belleza. Cuando llevaba aquí un par de meses me di cuenta de que no paraba de hacer fotos en mis paseos y que el hecho de poner una pantalla como parapeto de esos momentos que estaba viviendo, para mí tan especiales que merecían tener un recuerdo, me impedía de alguna manera estar presente e interiorizarlos. Hacer la foto y compartirla marcaba una distancia con la situación. Por esa razón he comenzado a no llevar conmigo el teléfono todo el tiempo. A que el primer impulso no sea inmortalizar ese momento. Tampoco te creas que me he convertido en un eremita: sigo haciendo fotos porque me encanta. Pero lo vivo de otra manera. Si te interesa, desde hace poco tengo un perfil personal en Instagram, a parte del de la tienda, que se llama @tete_liderlamp.

Seguramente me he dejado algún aprendizaje importante, pero creo que estos 5 puntos resumen bastante bien mi último año en el Piri. Y ahora, te dejo con los enlaces, que sé que en realidad es lo que más te gusta de la NewsTeter y no los rollos que te cuento a veces.

Esta vez empiezo por el blog porque la semana pasada hemos publicado uno de nuestros post favoritos y que es ya un clásico en Liderlamp, nuestros flechazos. Y ya os dije en Instagram que no somos una cestería, aunque a veces lo parezcamos, pero es difícil resistirse a piezas tan bonitas. ¿Has visto las cestas Hang, el revistero Mayalia o la cesta en forma de seta de OYOY ? Y si vas a novedades, tenemos nuevos sets de vajilla de Klevering. Tienes que ver los platos de limones.

Un saludo.

Tete.